Preparación :
1. Preparar el horno y el molde
Precalienta el horno a 150°C con ventilador. Forra un molde redondo de 20 cm con papel de horno y resérvalo.
2. Elaborar la mezcla base
Derrite el queso crema, la mantequilla y la leche al baño María o a fuego muy suave, removiendo hasta obtener una crema lisa y homogénea.
Retira del fuego e incorpora las yemas de huevo una a una. Añade después la harina y la maicena tamizadas, mezclando hasta que no queden grumos.
3. Montar el merengue
En otro recipiente, bate las claras con la pizca de sal. Cuando comiencen a espumar, agrega el azúcar poco a poco junto con el zumo de limón.
Continúa batiendo hasta obtener un merengue brillante y estable, con picos suaves.
4. Integrar las mezclas
Añade el merengue a la mezcla de queso en tres tandas, utilizando una espátula y movimientos envolventes para conservar el aire.
Vierte la masa en el molde y golpéalo suavemente sobre la encimera para eliminar posibles burbujas de aire.
5. Hornear al baño María
Coloca el molde dentro de una bandeja más grande con agua caliente hasta la mitad de su altura.
Hornea 25 minutos a 150°C. Después reduce la temperatura a 120°C y continúa la cocción durante 55 minutos.
Apaga el horno y deja el cheesecake dentro con la puerta entreabierta durante 15 minutos para evitar que se desinfle.
6. Enfriar y servir
Deja enfriar completamente antes de desmoldar. Justo antes de servir, espolvorea una fina capa de azúcar glas para darle un acabado delicado y elegante. 🍥
Consejos para un cheesecake japonés perfecto
Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente.
No batas en exceso después de añadir el merengue.
El baño María es fundamental para lograr una textura húmeda y uniforme.
Si el cheesecake se dora demasiado rápido, cúbrelo ligeramente con papel de aluminio.
Cómo disfrutarlo
Este cheesecake es delicioso por sí solo, pero también combina maravillosamente con frutas frescas, salsa de frutos rojos o una taza de té verde. Su textura ligera y su sabor delicado lo convierten en un postre ideal para cualquier ocasión especial.
Un bocado suave, cremoso y tan ligero como una nube… difícil comer solo una porción.





