Instrucciones:
En un bol, mezclar el requesón, la mozzarella, el huevo, la maicena, el ajo en polvo, el pimentón, la sal y la pimienta.
Remueve hasta que la mezcla espese y se mantenga compacta.
Dales forma de palitos usando las manos o dales forma dentro de un molde.
Si se va a utilizar un rebozado, sumergir cada palito en harina, luego en huevo y finalmente en pan rallado.
Calentar el aceite en una sartén a fuego medio.
Freír los palitos de queso hasta que estén dorados por todos lados (aproximadamente 2-3 minutos por lado).
Retirar y colocar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sírvelo caliente con kétchup, mayonesa picante o salsa de ajo.
Cómo hacer
Mezcla los quesos hasta que estén firmes y moldeables.
Dar forma de palitos o troncos y rebozar con pan rallado si se desea.
Freír hasta que estén perfectamente doradas y crujientes.
Escurrir y servir inmediatamente mientras esté caliente y derretido.
Variaciones
Hornear en lugar de freír para una versión más ligera (375°F / 190°C durante 15–18 minutos).
Para obtener una textura más firme, utilice paneer o halloumi en lugar de queso cottage.
Para darle más sabor, añade hierbas picadas como perejil u orégano.
Añade un poco de hojuelas de chile o jalapeños para darle un toque picante.
Sírvelo con salsa marinara o salsa de mostaza y miel.
Consejos
Presiona ligeramente el requesón para eliminar el exceso de agua.
No sobrecargues la sartén; fríe por tandas para que se doren uniformemente.
Utilice fuego medio para que los palitos se cocinen de manera uniforme sin quemarse.
Enfría los palitos moldeados durante 15-20 minutos antes de freírlos para que conserven su forma.
Sírvelo inmediatamente mientras esté caliente y cremoso por dentro.
Conclusión
Los palitos de requesón son un aperitivo sencillo pero irresistible: crujientes, con sabor a queso y llenos de sabor. ¡Sírvelos recién hechos y calientes para un aperitivo que encantará a todos!





