Instrucciones:
1.En un bol grande, mezcla la leche, los huevos, el azúcar, la levadura y el aceite. Bate durante 1 minuto hasta que la levadura se disuelva.
Añade la mitad de la harina y mezcla con una cuchara de palo o espátula por unos 2 minutos.
Incorpora el resto de la harina y la sal, y mezcla bien de 5 a 7 minutos. La masa debe quedar ligeramente pegajosa.
Si está muy húmeda, añade hasta 60 g más de harina.
1.Engrasa dos cucharas y porciona la masa en un molde engrasado.
2.Deja reposar hasta que duplique su tamaño (aprox. 40–60 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente).
3.Pincela con yema de huevo para un acabado dorado.
4.Hornea en horno precalentado a 180 °C durante 20 minutos o hasta que estén dorados.
5.Deja enfriar sobre una rejilla y ¡disfruta!