Preparación:
Precaliente el horno a 160 °C. Corte un trozo de papel vegetal que encaje en el fondo interior de un molde redondo de 20 x 5 cm. Engrase el molde con aceite en aerosol o mantequilla y agregue el papel vegetal. Vierta los ingredientes secos en un tazón pequeño y bata para eliminar los grumos.
Método:
Bata la mantequilla, la vainilla y el edulcorante hasta que estén completamente integrados. Añada un huevo y bata hasta obtener una mezcla ligera y esponjosa. Añada el queso ricotta, la ralladura y el jugo de limón, batiendo hasta que estén bien integrados.
Trabajando por tercios, incorpore ⅓ de los ingredientes secos a la masa. Añada un huevo y mezcle. Repita con el resto de los ingredientes, terminando con el último huevo.
Extiende suavemente la masa en el molde preparado con una espátula. Hornea durante 50 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Retira el pastel del horno y déjalo enfriar de 15 a 20 minutos. Luego, pasa un cuchillo por el molde para desmoldar. Desmolda sobre una rejilla para que se enfríe por completo.
Envuelva el pastel sobrante en film transparente y déjelo reposar en la encimera durante 3 días (a menos que haga calor y humedad) o refrigérelo. Si lo refrigera, caliéntelo un poco antes de disfrutarlo. Rinde 9 porciones con 3.5 carbohidratos netos por porción. Vea la publicación para obtener ideas de cobertura.
Si no utiliza polvo para hornear:
Precaliente el horno a 160 °C. Corte un trozo de papel vegetal que encaje en el fondo interior de un molde redondo de 20 x 5 cm. Engrase el molde con aceite en aerosol o mantequilla y agregue el papel vegetal. Vierta los ingredientes secos en un tazón pequeño y bata para eliminar los grumos.
Separa 4 huevos y pon las claras en un tazón mediano para batirlas a punto de nieve suave.
Bata la mantequilla, la vainilla y el edulcorante. Añada las yemas de huevo y bata hasta obtener una mezcla ligera y esponjosa. Incorpore la ricota, luego el huevo entero, la ralladura y el jugo de limón. Añada los ingredientes secos y mezcle bien.
Incorpora las claras batidas a la masa del pastel, dividiendo el pastel en tres partes iguales. La masa quedará espesa. Extiende la masa suavemente en el molde preparado con una espátula. Hornea durante 50 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio. Retira el pastel del horno y déjalo enfriar de 15 a 20 minutos. Luego, pasa un cuchillo por el molde para desmoldar. Desmolda sobre una rejilla para que se enfríe por completo.
Atender:
Rinde 9 porciones con 3.5 carbohidratos netos por porción. Vea la publicación para obtener ideas de cobertura.
Envuelva el pastel sobrante en film transparente y guárdelo en la encimera durante 3 días (a menos que haga calor y humedad) o refrigérelo. Si lo refrigera, caliéntelo un poco antes de disfrutarlo.
Aquí hay algunas variaciones que puedes probar para tu receta:
Diferentes sabores: En lugar de limón, puedes usar ralladura y jugo de naranja para darle un toque cítrico, o sustituirlo por extracto de almendra para un sabor a frutos secos.
Ingredientes adicionales: Incorpora chispas de chocolate, frutos rojos o frutos secos a la masa para darle más textura y sabor.
Opciones de edulcorantes: Si buscas un dulzor diferente, puedes experimentar con diferentes edulcorantes bajos en carbohidratos como el eritritol o el fruto del monje.
Ingredientes adicionales: Una vez horneado, puedes cubrir el pastel con glaseado sin azúcar, crema batida o un chorrito de chocolate negro derretido.
Versión sin gluten: Si quieres hacerlo completamente sin gluten, asegúrate de que todos los ingredientes, especialmente el polvo para hornear, estén certificados como libres de gluten.
Aquí te dejamos algunos consejos para hacer y almacenar tus bombas de fresa:
Fresas frescas: Use fresas frescas y maduras para obtener el mejor sabor. Asegúrese de lavarlas y secarlas bien antes de rellenarlas.
Consistencia del relleno: Asegúrese de que el relleno cremoso esté suave y bien mezclado. Si está demasiado líquido, puede derramarse.
Refrigerar antes de servir: Después de armar las Bombas de Fresa, refrigérelas durante al menos una hora. Esto ayuda a que el relleno cuaje y realza el sabor.
Almacenamiento: Para guardarlas, coloque las Bombas de Fresa en un recipiente hermético forrado con papel absorbente para absorber la humedad. Se pueden conservar en el refrigerador hasta 2-3 días.
Congelación: Si desea guardarlas por más tiempo, puede congelarlas. Colóquelas en una bandeja para hornear para congelarlas individualmente y luego transfiéralas a un recipiente apto para congelador. Tenga en cuenta que la textura puede cambiar ligeramente al descongelarlas.
Para guardar sus Bombas de Fresa, siga estos pasos:
Refrigeración: Coloca las Bombas de Fresa en un recipiente hermético. Puedes forrar el recipiente con papel absorbente para absorber la humedad y mantenerlas frescas. Duran en el refrigerador de 2 a 3 días.
Congelación: Si quieres conservarlas más tiempo, puedes congelarlas. Coloca las Bombas de Fresa en una bandeja para hornear en una sola capa y congélalas hasta que estén sólidas. Una vez congeladas, transfiérelas a un recipiente apto para congelador o a una bolsa con cierre hermético. Recuerda que la textura puede cambiar ligeramente al descongelarlas.
¡Así podrás disfrutarlas frescas o guardarlas para más tarde!
¡Disfrutar!





