Instrucciones :
En un bol, mezcle la leche y la maicena hasta que quede una mezcla completamente homogénea.
En una cacerola a fuego lento, agregue la crema fresca y la leche condensada. Revuelva constantemente.
Añade la mezcla de harina de maíz a la sartén y sigue revolviendo para evitar grumos.
Cocine a fuego lento hasta que la mezcla espese y se vuelva cremosa.
Apaga el fuego, añade la mantequilla y la esencia de vainilla. Mezcla bien.
Vierta en recipientes para servir o en una fuente y deje enfriar.
Refrigerar durante 30 a 60 minutos antes de servir (opcional pero recomendado).
Consejos :
Remueve constantemente a fuego lento para conseguir una textura extra suave.
Puedes agregar cacao en polvo, puré de mango o jarabe de fresa para obtener diferentes sabores.
Decorar con nueces, chispas de chocolate o fruta antes de servir.
Sirva frío para disfrutar de la mejor experiencia de derretirse en la boca.





